viernes, 7 de abril de 2017

Máxima tensión tras ataque de EEUU en Siria

Estados Unidos lanzó un ataque con 59 misiles Tomahawk desde sus naves en el Mediterráneo contra la base militar siria de Shayrat, en la provincia de Homs, desde donde se sospecha que partieron los ataques con armas químicas del 4 de abril en la zona de Idlib, que causaron la muerte de 86 personas, entre ellas 30 niños.

    
La reacción rusa fue durísima. El presidente Vladimir Putin acusó a Washington de perpetrar "una agresión contra un Estado soberano" que comprometerá las relaciones entre Moscú y Washington.
    Rusia anunció que reforzará las defensas aéreas de Damasco para proteger las infraestructuras y suspendió el acuerdo con Estados Unidos que garantiza la seguridad de los vuelos durante las operaciones en Siria.
    Según el ministerio de Defensa, "solo 23" de los 59 misiles alcanzaron la base de Shayrat, mientras los otros 36 cayeron en un lugar "desconocido".
    Rusia, que confirmó haber sido avisada antes del raid, consideró además que el ataque químico fue solo "un pretexto" para el operativo norteamericanos decidido en precedencia, y pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
    Para Moscú, el ataque favoreció al Estado Islámico y Al Nusra.
    También Iran protestó por una "acción unilateral peligrosa".
    Antes de actuar, Washington avisó a sus aliados, entre ellos la OTAN y la Unión Europea. Para el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el uso de armas químicas "debía tener una respuesta".
    En un comunicado conjunto, los gobernantes de Francia y Alemania, François Hollande y Angela Merkel, subrayaron que "toda la responsabilidad cae en "(Bashar al) Assad" y auspiciaron "sanciones apropiadas de la ONU" por el uso de armas químicas.
    En el mismo sentido, el premier italiano Paolo Gentiloni reiteró el compromiso común "para que Europa contribuya a la reanudación de las negociaciones" con la ONU y Rusia.
    En respaldo de la acción norteamericanos se desplegaron los enemigos históricos del régimen de Assad. Desde Israel a Arabia Saudita, hasta Turquía. Ankara auspició que el trabajo sea "completado" e invocó la remoción de Assad "lo antes posible".
    Su canciller, Mevlut Cavusoglu, prevé "nuevas olas de migrantes" en fuga de Siria y pidió "zonas seguras" para ellos.
    En tanto, ascendió a 15 el número de muertos en el ataque norteamericanos: seis soldados de la base y nueve civiles, entre ellos cuatro niños, según un balance de la agencia de noticias oficial siria Sana.
    Los misiles, según el reporte, golpearon además viviendas adyacentes a la base. Rusia además dijo que los milicianos antigubernamentales lanzaron un vasto ataque contra las tropas sirias tras el raid estadounidense.(ANSA).

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