jueves, 23 de marzo de 2017

Argentina-Chile, atracción central


La Argentina de Leo Messi jugará el jueves ante Chile un partido con morbo y clave en la puja por el cuarto y último boleto directo al Mundial, en una jornada de Eliminatorias que incluye el clásico Uruguay-Brasil. "En esta eliminatoria no hay ningún partido al nivel de un Argentina-Chile. Están los mejores jugadores del mundo, que juegan en las mejores ligas", dijo Juan Antonio Pizzi, DT argentino de Chile, cuarto con 20 puntos, uno más que Argentina.
   

 El duelo tiene además el condimento de que Chile venció a Argentina las dos últimas finales de Copa América, ambas por penales, aunque la actual generación de jugadores chilenos jamás logró vencer todavía a Argentina de visitante. Pizzi informó que esperará hasta el jueves para definir si podrán jugar Alexis Sánchez y Gary Medel, ambos con dolencias, en una formación que sufrirá las bajas de Arturo Vidal y Marcelo Díaz, pero podría contar con Jorge "Mago" Valdivia.
    
Sin Matías Fernández, que anotó un gran gol el fin de semana con Milan, pero no fue convocado, Francisco Silva y Pedro Pablo Hernández son las opciones para acompañar a Charles Aránguiz en la zona de volantes. Valdivia o José Fuenzalida es otra opción en la zona, mientras que Alexis Sánchez, recuperado, formará ataque con Eduardo Vargas.
    Pizzi agregó que Messi "tiene no una ni cinco, sino muchas virtudes y lo tendremos que contrarrestar", al tiempo que garantizó que Chile estará "en vocación ofensiva en muchos pasajes" del partido que se jugará en el Estadio Monumental de River Plate, que estará colmado por más de 50.000 personas.
    Se prevé que 8.000 chilenos viajarán a Buenos Aires, de los cuales apenas 3.000 con boleto, en medio de rumores de fuerte reventa, pues el partido generó fuerte expectativa entre los aficionados argentinos. Argentina, irregular desde la asunción del DT Edgardo Bauza, tendrá la novedad de Marcos Rojo por el suspendido Funes Mori en la zaga, en tanto Sergio Aguero, y no Ever Banega, fue elegido para suplir la baja de Paulo Dybala. La decisión provocó protestas en la prensa, que teme que Aguero compita espacios con Gonzalo Higuaín en el centro del ataque y que, sin Banega, la selección sufra otra vez problemas en la elaboración de juego, como ya le ha sucedido. Argentina, que perdió puntos valiosos en la eliminatoria cada vez que le faltó Messi, sabe que tiene que "ganar o ganar" en casa, pues en las seis fechas que restan le queda jugar de visita ante Bolivia en la altura y también contra Uruguay y Ecuador.
    "Hace un tiempo dije que Argentina no merecía ir a un Mundial", reiteró Claudio Borghi, otro DT argentino que dirigió a Chile y que es muy crítico del juego y también de la organización del fútbol de su país. La selección que sigue número uno en el ranking de la FIFA, efectivamente, es una excepción en un fútbol que sufrió un parate de casi noventa días por sus problemas de organización y que sigue dominado por la violencia de sus fanáticos.
    ¿Logrará Messi aliviar el caos llevando a la Argentina a Rusia?, se preguntan prensa y aficionados, concientes de que la selección decayó con Bauza y está quinta en zona de repechaje, por ahora sin boleto asegureado al Mundial. Con el plantel en silencio enojado por las críticas de la prensa, el único gran optimista, aunque sus declaraciones también provocan burlas, sigue siendo el DT Bauza. En su última entrevista, afirmó que aún no decidió qué hará luego de que Argentina "gane el Mundial". Primero, le dijo la prensa, habrá que clasificarse.
    (ANSA).

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